Desalinización de agua, ¿opción viable para Puerto Rico?

De acuerdo con el Centro Nacional de Mitigación de Sequías de Estados Unidos, Puerto Rico es una de las islas caribeñas más afectadas por la escasez de agua a nivel mundial. Es que la sequía de 2015 ha afectado a más de 1.5 millones de personas hasta la fecha y se espera se agudice aún más en los próximos meses.

Para mitigar esta situación, en la AAA hemos puesto en marcha varios planes de control y racionamiento en las zonas metropolitana, este, sur y norte del país. Además, ya realizamos el trabajo de limpieza en las tomas de Carraízo y La Plata, lo que llamamos un dragado puntual, para tener disponible la última escotilla de ambas represas y, por ende, haya más agua para distribuir. Aun así, no descartamos poner en vigor un dragado de orilla en ambos embalses.

Sin embargo, muchos se preguntan por qué siendo Puerto Rico una isla, no potabilizamos agua de mar para distribuirla a nuestros clientes. Esa es una opción que ya hemos analizado y que por varias razones la hemos descartado en estos momentos.

Una de las razones es su costo. En San Diego, California, se termina de construir una planta desalinizadora a un costo de $1 billón que filtra unos 50 millones de galones diarios. Si lo comparamos con el Superacueducto de la Costa Norte, proyecto que costó unos $450 millones, incluyendo las tuberías de transmisión, la planta y los tanques, su capacidad de filtración es más de 100 millones de galones diarios. Si fuésemos a financiar ese billón al 8% por 30 años, pagaríamos un servicio de deuda anual de aproximadamente $90 millones al año.

Otro de los asuntos a considerar de este proceso es que su rendimiento es cerca de un 50% o menos, dependiendo del sistema. Es decir, de 100 galones que le entran, por ejemplo, se puede producir 50 galones de agua filtrada, el resto es agua que hay que retornar al ambiente de forma segura, lo que también representa un reto.

El costo energético es otro elemento importante. La compañía a cargo del proyecto en California indica que la planta desalinizadora consumirá 5,000 kilovatios-hora de electricidad para producir un acre-pie de agua. De nosotros pagar por esa cantidad de kilovatios-hora (kwh) nos costaría $169 mil diarios (a razón de nuestra tarifa actual de 0.22 kwh) o $61.6 millones al año en costos energéticos solamente.

En Australia, luego de su peor sequía en la historia, se construyeron plantas desalinizadoras que hoy día las han detenido para ahorrar los altos costos operacionales, aunque todavía pagan su financiamiento por la construcción. El balance entre los altos costos de inversión para infraestructura, a utilizarse solo en casos extremos, versus los planes de control y racionamiento, debe ser un factor a considerar.

Aun con todos estos componentes de juicio existen otras islas que su método para tratar el agua es una planta desalinizadora. Estamos hablando de islas como Aruba, Antigua, Barbuda, donde tienen una población menor que la nuestra, no tienen ríos o lagos de donde se les pueda extraer agua, por lo tanto, para ellos es costo-efectivo realizar esta operación, pues no tienen otra opción.

Actualmente, se llevan a cabo proyectos de investigación en varias universidades e instituciones a través del mundo, los cuales son prometedores. Por eso, en la AAA no descartamos que en un futuro esto pueda ser una opción viable para Puerto Rico. No obstante, se deben dar los siguientes elementos necesarios para ser considerada: un costo energético más favorable, una inversión menos onerosa y una tecnología más eficiente para producir mayor cantidad de agua.

¿Cómo se potabiliza agua de mar?

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